“Aunque la antigüedad de la tradición vinatera, el hecho de poder beber vinos históricos que además tienen sabores originalísimos e impresionantes, la vigencia de la zonificación del siglo I a.C. o la grandeza pretérita de estos vinos, considerados los mejores y más caros del mundo en su momento ya sean argumentos de suficiente peso, considero que el punto que más me interesa del jerez es su escala y manejabilidad. Es muy sencillo mantenerse al día, saber qué ocurre, quién ayuda a quién, qué marca embotella qué vinos o qué bodega guarda soleras históricas desaparecidas aparentemente del mercado. Ir por la vida con el esnobismo del lord inglés que presume de haber probado la mitad de las soleras de Jerez quizá no sea tan complicado. No sé si es la ilusión de todo niño, pero ahí dejo la idea.”
Cine
Ilustración de Isolda Seguí de la Quadra Salcedo
“Me dispuse a ver La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, que algunos espectadores ansiaban como si del retorno de un padre extraviado se tratase. Por mi parte, las expectativas se encontraban al mismo nivel que cuando vas al concierto de un gran artista en un festival de verano: sabes de lo que es capaz, pero probablemente te sepa a poco y termines en el puesto de perritos calientes. Nada más lejos de la realidad, La Odisea me pareció una buena película.”
“La trama de la película es fiel a la historia real, pero para su director, François Truffaut, eso no era lo relevante, él quería hablar del rechazo a lo grotesco, de la dificultad de integrar a los marginados en la sociedad y de la dignidad de la infancia en situaciones extremas”
Libre albedrío
Wimbledon: la frescura de lo tradicional
“Al volver de Wimbledon, uno recupera su rutina y su vida y se da cuenta de que lo que ha vivido allí no es real, que ya no es de nuestro tiempo. El protocolo, el orden, los códigos de vestimenta, eso ya no existe. Pero mi sensación es que, aunque a mucha gente le resulte encorsetado o anacrónico, esa vuelta al pasado en este mundo que tiende a la vulgarización puede, paradójicamente, resultar refrescante.”
“La cuestión se vuelve más grave cuando se deja de distinguir. Es decir, cuando se deja de sospechar que quizá, solo quizá, puede no ser una buena idea ir a un acto en el palacio de la Zarzuela sin corbata o, ya puestos, ir a clase de química en el instituto ─o impartirla─ con una camiseta sin mangas (o con ellas, en realidad, pero eso sí que es una batalla perdida). Alguien que se presenta en bermudas a una cena en un lugar a 500 kilómetros del mar “porque hace calor” y, por tanto, cree a pies juntillas que la única regla válida es la de la propia comodidad no sufre una enfermedad estética, que también, sino un desvío ético”
Libros
“Lady Slane de joven quería ser pintora. Pero renunció a su vocación artística debido a su carácter complaciente y se convirtió en el prototipo de mujer y madre de la Inglaterra victoriana. Al morir su marido, a la edad de 88 años, sorprendió a sus hijos cuando, en lugar de irse a vivir sus últimos años con cualquiera de ellos, se marchó a una pequeña casa en Hampstead en la que se propuso recuperar una pasión durante décadas apagada.
Este es, en apretadísima síntesis, el argumento de la novela Toda pasión apagada (Sackville-West, 1931), título que sirve de inspiración, con feliz inversión de términos, al libro que aquí se reseña, Una pasión preservada, en el que el profesor Álvaro de la Rica nos cuenta cómo Antonio Rodríguez-Pina Cruz fue confeccionando, junto a su mujer Dora Borges, su colección artística.”
Creación literaria
La batalla de los sucesores de la dama puta
José María Codes
“Estaban Óscar y Villanueva de camino al cine, hablando de Los surferos nazis deben morir. ¿Eran surfistas o surferos? La típica pregunta de empollón de Villanueva. Tenía todos los tics de albondiguilla que uno se pueda imaginar. Óscar los soportaba con paciencia y cariño, porque seguía siendo el mismo tío cojonudo de siempre; tranquilo, callado, guardándose casi todo lo muchísimo que sabe. Villanueva, en cambio, seguía siendo el mismo lelo de siempre, un burdo - e imposible - intento de artista, una persona del montón que se afanaba en pensar que su vida tenía algo de especial, cuando no dejaba de ser un algo en potencia cuyo algo en acto devendría en un algo muy parecido a la materialización de la nada. Habían empezado mal por circunstancias ajenas a la voluntad real de ambos, pero lograron reconducirlo.”
